32| Mia o de nadie.
Clarissa sintió como su corazón latió tan rápido que un nudo le trepó por el pecho y le golpeó la cabeza mientras veía como el hombre de la ventana corría hacia Gabriel con la llave en alto.
El boxeador ladeó el cuerpo cuando el hombre lanzó un golpe con la llave y este pasó de largo, y aprovechando ese descuido Gabriel le dio un fuerte puño en costado que lo lanzó al suelo.
— Corre, Clarissa — le dijo él, pero ella se quedó ahí, ¿qué mejor oportunidad de atrapar al hombre de la ventana que con