30| Los condenaste.
Johan pateó el suelo y tambien golpeó el costado del cuerpo de Emilio, pero el hombre lo tenía bien agarrado desde atrás y con la mano que le tenía en la boca para impedir que gritara lo estaba comenzando a asfixiar.
Sentía el corazón acelerado, tanto que creyó le daría un infarto del miedo tan terrible que le entumeció los músculos.
Pensó si así terminaría su vida mientras Emilio lo arrastraba hacia la oscuridad y se sintió estúpido por encima de todo.
¿Cómo se le había ocurrido decirle su nom