—lo siento, pero el señor Rulli ha muerto— la doctora lo dijo con gran pesar y Charlotte no lo podía creer en ese momento, le faltaba la respiración, en ese momento un escalofrío recorre su cuerpo y ella niega con la cabeza seguidamente porque se niega perder a Rulli
—¡¡Mientes!!— Charlotte corre como una loca hacia la habitación de cuidados intensivos y ve que realmente Rulli partió de este mundo, le duele hasta lo más profundo del alma —¡Rulli!— lo llama Charlotte en un grito desgarrador dón