*
Todo estaba sucediendo al mismo tiempo.
Marcus estaba callado, pero no había desaparecido.
Cassius esperaba a que Lydia volviera con él.
Victoria estaba construyendo la parte final de su caso.
Daniel estaba en el hospital con Anna, que se recuperaba bien y seguía haciéndole dientes de vampiro.
Y Faith estaba en su oficina revisando todo.
Cada archivo.
Cada documento.
Cada pieza de evidencia que se había ido acumulando desde aquella mañana de cumpleaños.
Sarah tocó la puerta.
—Señorita Sartini