Ese mismo día le dieron de alta a Madison del hospital, por lo que Milo insistió en que se fueran para la casa, ella aunque quería regresar al trabajo, no hubo poder humano que hiciera a Milo cambiar de opinión, él la quería descansando, quería pasar ese día junto a ella. Ginna y Eddy estuvieron de acuerdo, ellos podían hacerse cargo de la empresa y ahora con una noticia así más.
—Aún no lo puedo creer — dijo Milo sentándose en la terraza de su habitación — Me siento como en un sueño y si te s