AMANDA
Lo primero que sentí fueron los rayos del sol filtrándose en la sala de la cabaña. Estoy sola; no tengo los brazos de Luke rodeándome. Veo que son las cinco y quince de la mañana. Los demás están dormidos. Me levanto para ver qué ha pasado con Luke cuando escucho que está hablando con alguien afuera.
Salgo de la cabaña y no solo veo a Luke, sino también a un hombre de su misma estatura frente a él. Detrás de ellos hay varios hombres vestidos de negro junto a unos coches. No sé cuántos