Su gesto me dio cosquillas, pero al mismo tiempo lo empujé.
—Eso es muy asqueroso —Luke se puso a reír, dándole otro mordisco a su algodón.
—Bien que te gustó, te conozco, Amanda —me puse seria.
—Mejor subamos a tu gran “Carrusel” —la fila de aquí no era grande. La mayoría de los que estaban eran niños. Fue un poco vergonzoso subirse a un caballito teniendo en cuenta que delante y detrás había niños.
Los caballitos empezaron a girar a velocidad lenta. Luke parecía estar disfrutándolo. Este homb