Capítulo 54.
Beca siente que una gota de sudor va bajando e forma lenta y sentenciosa por su columna, burlándose de esa necesidad de eliminarla, estaba tensa, nerviosa y desesperada, su respiración había comenzado a acelerarse y de no ser humanos todos los de varios kilómetros a la redonda escucharían su corazón tamborileante.
En ese momento se le ocurre una idea.
— Mi hermano y yo veníamos a escapando…— comienza a hablar de forma automática al mismo tiempo que armaba una historia en su cabeza— de un ataque