Capítulo 33.
La entrada del castillo se veía completamente diferente la imponencia, los rayos del sol contrarrestando la oscuridad de la noche, esa que la luna había enmarcado con la inmensidad de su luz finalmente les daba la bienvenida.
Beca se encontraba nerviosa ansiosa y sorprendida de todo lo que había cambiado su vida en unas cuantas horas.
— Creo que no estoy presentable— susurra Beca al mismo tiempo que se acerca abraza a Declan de una manera que lo llena de una calidez que rara vez había sentido a