Capítulo 160.
— Voy a esperarte hasta que regreses, solo encárgate de hacerlo, ¿entiendes? Ya no quiero promesas, esas le rompes.
Un puñal se atasca en el pecho de Sirion al escuchar las palabras tan duras, dichas por los labios dulces de Julen. Sin embargo, ella tenía razón, en este instante estaba rompiendo una promesa que había deseado cumplir con toda su fuerza.
— Solo ten en mente que aquí, pase el tiempo que pase, estaré esperando, no me dejes hacerlo para siempre.
En ese momento Sirion la abraza de la