Capítulo 133.
Entre más se acercaba esa mujer más claro quedaba que no tenía alma alguna a la cual apelar.
— No me importa qué es lo que hagas, no me importa qué es lo que hacías aquí ahora tú formas parte de mis enemigos…
— Pero ¿por qué?— cuestiona Samara impresionada ante la falta de capacidad por tener consideración o clemencia o incluso una sola razón para haberla atacado de manera tan cruel y poco controlada.
En ese momento, el par de ojos azules y vacíos de la mujer parecen atravesarla por completo.
—