Capítulo 119.
El tiempo parecía haberse detenido como una especie de burla ante su dolor.
— ¿Crees que vas a interferir en los planes? ¡por supuesto que no!— grita Evan desesperado, frustrado y por primera vez mostrando la incertidumbre que lo embargaba cada noche al cerrar los ojos— no vas a quitarme a Beca, no vas a quitarme a mi hijo Bruce, yo los cuidaré, yo voy a protegerlos, voy a encargarme de tener la mayor cantidad de poder para que nadie... absolutamente nadie, ningún tipo de bastardo se acerque