**ELENA**
Joel retrocedió un paso, como si le hubiera dado una bofetada.
—¿Qué estás diciendo, Elena? Este hombre te está usando para vengarse de tu padre. Te tiene como un rehén de lujo.
—Estoy aquí por voluntad propia para asegurar que la deuda de mi familia se pague de manera justa —mentí, manteniendo la barbilla en alto, imitando la frialdad que le había aprendido al monstruo—. El contrato es claro. Mi estancia en la villa de las Industrias Cavalli es legal y consentida.
Isabella soltó un b