**DAMIAN**
Detuve el convoy de manera abrupta frente a las rejas forjadas de mi villa costera, donde el oleaje del mar profundo golpeaba los acantilados con un estruendo metálico. Me giré despacio en el asiento, dejando que mi silueta inmensa borrara el escaso espacio formal del habitáculo, acorralando a Elena contra el cuero oscuro. Ella levantó la barbilla, forzando un fragmento de frase roto que pretendía revivir el orgullo herido de los Valli.
—Si me trajiste de vuelta para humillarme frent