**ELENA**
Levanté la cabeza de golpe. Ella estaba de pie frente a mi silla, vestida con un traje sastre impecable, flanqueada por dos hombres de aspecto severo que portaban portafolios de piel: los abogados principales de la junta directiva de Industrias Cavalli. La desesperación y la envidia que la habían llevado a ordenar el sabotaje se ocultaban ahora detrás de una máscara de estricta legalidad corporativa.
—Damián me trajo con él —respondí, mi voz saliendo rota, áspera por el humo del accid