**DAMIAN**
“No hay un solo analista en los muelles que apruebe la compra de un edificio con los cimientos carcomidos por la humedad del norte, pero los berrinches de mi esposa cotizan más alto que cualquier informe financiero de la City”.
El estrépito del puerto inferior se filtraba de manera pastosa por los ventanales de la oficina vieja. Permanecí de pie frente a la gran mesa de juntas, con las manos hundidas en los bolsillos de mi pantalón oscuro y la camisa de lino gris perla desabrochada h