**ELENA**
El sol de la tarde pegaba de lleno en los ventanales de la suite este, calentando las carpetas de cuero que yo misma había rescatado de los viejos archivos de los Valli. Permanecí de pie junto al escritorio de mármol, vestida con un sastre de lino blanco que se ajustaba con una firmeza sutil a mi cuerpo. En mis manos sostenía el boceto del nuevo logotipo para las bodegas del norte: la corona de mi familia limpia del fango, lista para volver a los mercados internacionales de la City si