Antonella tomó tres pastillas en sus manos de diferentes colores, y las tragó de una sola vez, para luego tomar de su botella de agua con ansiedad. Eran apenas las ocho de la mañana, pero tenía los nervios desquiciados.
Alzó el informe que habían impreso para ella hace dos días en su escritorio, mientras sus dedos retemblaron un poco.
La caída en las ventas era abismal, y ella sabía que todo esto era solo por una razón.
El escándalo en donde estaba metida.
Sus labios hicieron una mueca y luego