Mundo de ficçãoIniciar sessãoEL PRÍNCIPE:
Miro a Sol, dormida en mis brazos, tan pequeña y delicada. Sus cabellos caen como un río de oro derramado entre mis manos. El pensamiento de que alguien pudiera hacerle daño despierta un fuego en mi interior, uno que no se apagará hasta que sepa que estará completamente protegida.
—No sé si quiero eso. Es mi Tua cantante, tiene que ser mía —digo de inmediato, sin querer colocarle ese collar.&mda






