Mundo de ficçãoIniciar sessãoEL PRÍNCIPE:
Para mi alegría, vuelve a abrazarme, y esta vez me llena de besos sin miedo. Siento cómo mis caninos salen, listos para hundirse en el cuello de Sol, pero ella es arrebatada de mis brazos y se queda expectante.
—Señor Sirius, qué alegría me da verlo —y corre a abrazarlo. Pero, a gran velocidad, me interpongo y Sol vuelve a abrazarme a mí.—¿Qué haces, mi Sol? —pregunto muy seri






