168. LA SENTENCIA DE LUCIFER
SOL:
Se hizo un silencio hasta escuchar a uno de los brujos decir que, al parecer, el demonio devorador de almas que aún tengo dentro está desprendiendo mi alma de mi cuerpo para apoderarse de mí.
—¿Y qué se puede hacer? —preguntó papá, preocupado—. ¿No puedo dejar que ese demonio se apodere de ella y de sus enormes poderes?
—Podemos hacer dos cosas —dijo el brujo—. Una, meterla en la hoguera del fuego eterno y purificador; ella es un alma pura de fuego y la limpiará por completo.
—No, no pue