Después de haber sido un objeto subastado en Odisea, esa era la primera subasta en la que participaba como postor. Nos hicieron pasar a un galante salón de techo alto, paredes blancas y candelabros de cristal colgando.
Ocupamos los primeros lugares ante la plataforma donde se iba a presentar la subastadora, la zona VIP. No se me pasaron por alto las miradas que nos dirigieron los otros invitados, supuse que mi presencia era una sorpresa para todos. No esperaban verme con el señor Riva más de u