Me fui del apartamento de Karina en horas de la noche, ella prácticamente me hecho de su casa, creo que me lo merecía.
Apenas llegué a mi apartamento me saque toda la ropa y me tire en la cama, cerré los ojos por un momento y lo primero que llegó a mi mente fue el cuerpo desnudo de Karina, su piel color canela, sus pequeños pechos coronados por una pequeña gota de chocolate.
Abrí los ojos y puse mala cara, pensar en ella de esa forma hacía que mi pequeño amigo volviera a la vida, y eso era una