Capítulo 12
Despierto sin entender porque me desmaye, pero no tengo el valor de preguntar si ya lo conozco, porque esa respuesta me podría llevar a la locura.
Se acerca, lleva en sus manos un plato con un poco de consomé que me da para que me mejore.
—No quiero que te metas en la boca del lobo, si estás en el fuego yo soy capaz de todo por sacarte de allí.
—¿Por que me protejes? Solo somos socios, y no necesito un niñero, se lo que hago —intento imponerme, no quiero que me vea como una loba déb