Capítulo 13
Me agarraba con más fuerza de la mano
—¿Quien crees? El estúpido que proteges, el me marco con sus dientes, supongo que está bien.
Thomas apretaba su puño
—¡No está bien! Nadie puede tocarte, le voy a hacer pagar caro lo que te hizo.
Se acercó a mi cuello y me dió un beso, lo aleje
—No te quiero cerca, pensaba que habías cambiado Pero eres el mismo de siempre.
Me fui no sin antes recordarle que al amanecer sería el primer intercambio.
Me desperté muy temprano, con las emociones alt