CAPÍTULO 48: UN PASADO SIN OLVIDAR.
CAPÍTULO 48: UN PASADO SIN OLVIDAR.
En un almacén abandonado a las afueras de la ciudad, un hombre joven lloraba mientras se encontraba atado a una silla.
—Por favor, déjenme ir... —murmuraba—. ¿Quiénes son? ¿Por qué me tienen aquí?
Mientras tanto, Artem, acompañado de Alexei, lo observaba, esperando que las fotografías que acababan de enviar tuvieran el efecto deseado. Habían sido necesarios unos golpes; tal vez así Stefano iría más rápido hacia ellos. Desde que dejó la mansión y ordenó tripli