—¿Cómo es que tuviste corazón para matar a una bebé?—pregunté cuestionando lo que contó.
—Fue un accidente, no sabíamos que estaba ahí la niña—se defendió—, quemamos una de sus fábricas, su esposa estaba ahí con su hija. No teníamos idea, ¿Además que clase de padre lleva a su pequeña hija a donde producen drogas?—terminó.
—Buen punto—acepté.—, ¿Y qué haremos?—pregunté finalmente.
—De momento nada, dejemos que se calmen las aguas.—expuso—, debe estar esperando un ataque por lo que estaría prepa