Mundo ficciónIniciar sesiónSam volvió al despacho para intentar convencer a Alexander de quedarse unos días.
Él le encontró sentado en un sofá de cuero negro, arreglando algunas cosas para la nueva vida que iba a tener con Sam en su casa.
Cuando Alexander oyó el sonido de la puerta puso toda su atención en Sam.
—Nos vamos ya?
Sam tragó saliva, y le pidió a Alex.
—Puedo pedirte algo?







