EL OLIMPO.
A la mañana siguiente Alexander dejó a Sam dormido en la cama, estaba muy relajado después de todo lo que ocurrió en los últimos días.
Ni si quiera todo lo que hizo anoche con su omega le agotó, más bien le renovó.
Hacía meses que no estaba dentro de su omega, cosa que le pareció eterno. Y después de mucho tiempo pudieron unirse.
Luego de levantarse de la cama le cubrió a Sam con la sábana y fue al baño a darse una ducha.
Después de bañarse y vestirse le dió un beso de despedida a Sam en la