DESAYUNO.
Después de hablar el asunto con la manada Eva fue a ver a Laura que estaba consolando a Blanca.
Ella se paró en la puerta de la habitación y dijo.
—Quiero que hables con él y te asegures que no se acostaron.
La única forma de que Eva estuviera segura al 100% era que Laura hablara con él, seguro no la mentiría.
Laura seguía sentada encima de la cama consolando a Blanca, que tenía los ojos hinchados de tanto llorar.
Ella frunció el ceño ante la demanda de Eva y dijo irritada.
—No crees que no es e