C93: Estás a salvo.
Se acercó más, siempre con movimientos lentos, respetuosos, y sus ojos brillaban con un suave resplandor dorado mientras miraba a Somali. A pesar de la furia que la envolvía, a pesar de la locura en su mirada, Dorian estaba allí, completamente inmóvil, esperando que la loba lo reconociera.
—Somali... —la llamó por enlace mental.
Avanzó hacia Somali con una lentitud calculada, cada paso era medido para no provocarla. Sabía que cualquier error podía costarle caro. Una sola herida infligida por el