Cuando la conversación con Saphira llegó a su fin, Somali quedó con la mente inundada de pensamientos. Había escuchado mucho sobre lo que significaba ser un lobo, sobre la naturaleza de sus instintos y la forma en que su especie percibía el mundo. Aunque todavía le resultaba difícil asimilarlo todo, una parte de ella comenzaba a comprender que su propia esencia iba más allá de lo que siempre había creído. Sin embargo, aún no estaba lista para aceptarlo por completo.
El aire fresco del centro de