Mientras la pareja de recién casados disfrutaba su Luna de Miel, Nicolay había ordenado a Mijaíl que lleve a la próxima misión a Cris, para que vaya aprendiendo las torturas, a los prisioneros, a los traidores, a disparar, a moverse sigiloso para entrar a lugares vigilados.
En esta vez iban a irrumpir en una casa de unos narcos que no habían acatado las órdenes del ruso, además pensaban que Él no sabía del robo sistemático a sus negocios, algo en que se equivocaban totalmente, pues tenía ojos y