Los médicos estaban felices, habían logrado su cometido, un hombre destrozado no solo física, sino psicológicamente, logro recuperarse. Todavía tenía rezagos de la tortura, esos dolorosos recuerdos con la ayuda del psiquiatra se perderían en el limbo del cerebro, para nunca más volver.
Cuando regresaron a la mansión de Jacob, los esposos Collins entraron a la habitación para recordar su vida marital, Arlenn lo llevaba de la mano a Hadrien, lo sentó en la cama, se metió entre sus piernas para be