Mundo ficciónIniciar sesiónRobin soltó una carcajada ligera, de esas que te calman y al mismo tiempo te hacen sentir que acabas de hacer la pregunta más tonta del mundo. No pude evitar soltar una risa floja contagiada por la suya, aunque intenté esconderla detrás de mi mano. Por mucho que odiara admitirlo, Robin siempre sabía relajarme con una mezcla de humor absurdo y su inquebrantable confianza.
—Ema, por favor, esos dos han visto de todo. Créeme, la diferenc






