Mundo ficciónIniciar sesiónGuardo silencio absoluto. Del otro lado, siento que mi amiga está intentando contener una nueva risotada, pero al final no lo consigue. Vuelve a reírse elogiando a Robin, enumerando cada uno de los atributos del hombre con su sarcasmo gracioso.
—¡Deja de reírte! —explotó ante su burla—. Lo que tienes es que ayudarme. —Ema, por favor. Tranquila, tienes que respirar hondo. Recuerda nuestra consigna: ¡Todos l






