22. LA PROPUESTA DE LAS CHICAS
Emily, por su parte, salta rápidamente a su rescate, como si yo fuera a escapar por la ventana en cualquier momento para evitar esta conversación.
—No decimos que lo hagas mañana. Pero sí queremos saber que no cierras esa puerta para siempre. Mamá, mereces más que trabajo y tardes de helado con nosotras. ¡Aunque las tardes de helado sean geniales! —añade rápidamente, intentando no herir mis sentimientos mientras me lanza su plan maestro.
—¿Y ya que están tan inspiradas en el comité "Hagamos fe