Mundo de ficçãoIniciar sessãoLancé una mirada de desespero que ya era familiar para ambos. Esa que decía: No me expliques como si tuviera cinco años, Robin. Para mí, era lo lógico; él era el que entendía todo mucho mejor que yo.
—Robin, ¿no se supone que los matrimonios son para compartir todo? ¿No lo decías tú cuando querías usar mi coche y yo no te prestaba las llaves? —pregunté, haciéndome la que no enten






