124. LAS MELLIZAS
MELISSA:
Después de hablar con mamá estoy muy preocupada. Aunque, hemos venido con la tía Serrí a la finca de Willian, Robin nos puso muchos guardias de seguridad para cuidarnos. Sin embargo, a pesar de estar pasando las vacaciones bien, me siento inquieta con mamá sola en la casa.
— Meli, ¿viste el chico, que nos encontramos en el pueblo cuando fuimos? —Siento a Emily hablando a mi lado.
— ¿A cual te refieres? —pregunto porque a ella no se le escapa un solo chico guapo que pasa por nuestro lado.
— ¿Al que se da un parecido con Robin? —Dijo de nuevo.
— A ese. Sí, me pareció un poco extraño —dije girando la cabeza para verlo. — Hasta tiene el mismo pelado de él. Solo los ojos son diferentes.
— Me vas a creer loca Meli —Emily se prende de mi brazo. — Pero no sé porqué, creo que nos quieren hacer una trampa. Yo sé que tú siempre me dices, que yo me invento mis historias. Pero creo, que debemos regresar con mamá y Robin. Tengo un mal presentimiento.
Miré a mi hermana, esta vez no teng