77. EL REENCUENTRO.
No esperaba que lo primero que iba a ver sería el rostro de Aiden, nada agradable a mi parecer, pero aunque aún le faltaba para recuperarse y me pareció verlo más delgado de lo que usualmente era, estaba allí porque no iba a permitir que mis padres o Alice o Virginia se pusieran de nuevo en riesgo.
De su espalda salió mi hermana, Samantha, tenía un par de golpes producto de algo que debió pasar y no tenía idea de que pudo ser.
—Estás vivo —dijo con un aire de sarcasmo.
—Se necesita más que e