76. EL RESCATE DE STAN.
—¿Qué carajos está pasando?
—¿Qué crees? —Paris tomó entre sus manos un arma y me di cuenta que mi vida nuevamente pendía de un hilo.
—Paris, piensa bien lo que haces, esto no es correcto…
—Lo que no es correcto es que yo haya hecho por ti de todo, absolutamente todo y me pagues de esta forma. —activó el arma y se acercó a mi.
—No es la primera vez que la usas, ¿verdad?
—¿Es tan obvio?
—Dejame ir.
—No.
—No me amas, ni yo a ti, dejame ir.
—Stan, ya no me importa si me amas o no. Eres mí