CAPÍTULO 126: SE ACABÓ PARA SIEMPRE.
CAPÍTULO 126: SE ACABÓ PARA SIEMPRE.
El impacto de no ver a Giovanni en el altar golpeó a Adeline como un puñetazo directo al pecho. Una mezcla de dolor, furia y un creciente temor se arremolinaba en su interior, pero no dejó que ninguna lágrima asomara. Dio un paso hacia Lucien, su expresión fría como el hielo.
—¿Qué hiciste? —preguntó con una voz baja, cargada de tensión.
Lucien, por un breve instante, pareció sorprendido por la acusación directa, pero rápidamente se recompuso. Su rostro se re