CAPÍTULO 127: DEVASTADORA VERDAD.
CAPÍTULO 127: DEVASTADORA VERDAD.
Adeline abrió la puerta de la cabaña con cuidado, su mano temblando ligeramente sobre el frío metal. El sonido del viento nocturno fue reemplazado por un silencio pesado cuando la madera crujió bajo sus pies. Su corazón martilleaba en su pecho, tan fuerte que temía que se escuchara en la quietud del lugar.
Apenas un instante después, el fuerte olor a alcohol invadió sus fosas nasales, haciéndola fruncir el ceño con disgusto. La sala estaba oscura, y Adeline ent