MI ESTÚPIDO HERMANASTRO.
CAPÍTULO 51
Quería evadir mi realidad porque lo que estaba pasando era demasiado traumático, estaba segura que la pérdida de un hijo no se supera nunca, pero te toca aprender a vivir con eso. Recordé su hermosa sonrisa, un día yo le dije si te faltan las fuerzas yo te las daré, era hora de levantarse y recoger los pedazos de mi vida.
Claro que entendía lo que Katia intentaba decirme, eso fue más que suficiente para sentir que la sangre me hervía, levanté la mirada y