33. PLACER.
Kikky se miraba a través del espejo.
Era joven, aún no llegaba a sus 30, aunque estaba al borde de ellos, había tenido dos hijos, un par de estrías en las caderas y una pequeña cerca de su ombligo, sus pechos estaban igual que siempre, aunque algo más flácidos, su trasero igual, aunque la celulitis se notaba y no como antes que parecía no ser parte de su ADN.
No es que no se sintiera hermosa, pero extrañaba un poco esas carnes firmes y tonificadas de las que Julián solía disfrutar, su cuerpo ha