32. TUYO.
Julián decidió irse, no le importaron los reclamos, ni las quejas de Kikky, ni las lagrimas de Tamy, nada había más importante que la seguridad de ellas dos.
Él padre de Victoria seguía en el mismo lugar, encerrado y pudriéndose, entonces no era él la persona que le había enviado amenazas constantemente.
Sí, Julián no había parado de recibir aquel collar de cuero, lo recibía en su oficina, en los restaurantes en los que se encontrará, en casa, inclusive dejaron uno en la escuela de Tamy y ese f