14. LA MAÑANA Y LA NOCHE
«Solo es una prueba, Kikky. Nada más»
Aquello era lo que me venía repitiendo una y otra vez desde que nos sabíamos subido al auto de Josh.
Pero no estaba funcionando y el camino cada vez era más corto, el tiempo más cercano y las preguntas de mi hija más insistentes.
—Tamy, recuerdas cuando estuviste enferma y te pasaron un hisopo por la boca.
—Si.
—Eso te van a hacer hoy.
—¿Tú lo harás verdad?
—Si.
—De acuerdo.
Agradecí que Josh estuviese conmigo, él sabía mejor que nadie calmar o controlar a