Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo puedo creerlo, ¡El CEO estaba…!
¡Cálmate René!, ¡Es obvio lo que viste!, intentó frenar mi mente y mis pies conforme voy bajando aquellas pulcras escaleras hasta llegar a la cocina.
Me detengo frente a un pequeño pasillo donde al fondo se distingue una puerta de color blanco,







