41. RESIDENCIA D’ALESSI
La sospecha y la paranoia empiezan a apoderarse de mí. Siento una mezcla de ansiedad y temor ante la idea de que nuestros planes hayan sido descubiertos. No puedo evitar preguntarme quién podría haberlo revelado y cuáles serían sus intenciones. Mientras avanzamos en el auto, me aferro a Gabriel en busca de consuelo y apoyo.
—Gabriel, ¿tienes alguna idea de lo que está sucediendo? —le pregunto ansiosa, buscando respuestas en su mirada. —¿Papá te dijo algo más?
—No, Eve. Tu papá solo me pidió qu