34. PAPÁ.
Llevo días observando a papá, algo le pasa. Lo conozco muy bien. Sube muchas veces hasta mi oficina, pero luego se detiene, da la vuelta y se marcha. Además, lo he atrapado muchas veces observando a Elvira, y ella también se pone nerviosa cuando lo ve. Hoy no puedo dejar pasar más tiempo sin descubrir qué es lo que está sucediendo. Lo veo entrar a mi oficina y sentarse en silencio. Dejo de hacer lo que estoy haciendo y me siento a su lado.
—Papá, ¿cómo te salió la prueba de ayer del nuevo fárma